Zambrano, Rata, Miryan y Valentina: hablan del triunfo, rumores, peleas y más| Desafío del Siglo
“Compartí 180 millones con mi compañera, interpreté al villano para ganar”: El explosivo detrás de cámaras de la final de El Desafío del Siglo XXI
Un trofeo, cientos de millones de pesos y una ola de polémicas que aún no se apagan. El reciente livestream con los cuatro finalistas de El Desafío del Siglo XXI demostró que la competencia no terminó en la meta. Cuando Rata – Valentina (subcampeones) y Zambrano – Miriam (campeones) se sentaron frente al público, no solo hablaron de estrategias y emociones, sino que expusieron errores, tensiones internas y decisiones que marcaron el desenlace.
La sanción que cambió la historia
El momento más incómodo llegó cuando el programa volvió a emitir el video en el que Rata y Valentina violaban la norma que prohíbe el uso de teléfonos, al pedir ayuda externa a través de un manager. Ambos reconocieron su error y admitieron que sintieron miedo cuando el juez Martino apareció para anunciar la sanción. Sin embargo, creían que la falta no ameritaba expulsión.
La penalización de tiempo en la final terminó siendo determinante. Para muchos seguidores, ese castigo alteró el equilibrio competitivo y abrió un debate que aún continúa en redes sociales.
En el plano personal, Valentina aclaró rumores sentimentales. Negó que el episodio de “compartir cama” con Lucho fuera algo incómodo y aseguró que solo se trató de bromas. También desmintió cualquier relación romántica con Juan, señalando que únicamente intentaba ayudarlo a ser más abierto.
Rata, por su parte, defendió su relación con Daisy frente a comentarios que insinuaban interés económico. Afirmó que lo que valora es su personalidad y que ahora prefiere mantener su vida privada lejos de la exposición mediática.
Dinero, lealtad y acuerdos internos

Uno de los momentos más comentados fue la revelación sobre la distribución del premio. Rata confesó que, de haber ganado, pensaba entregar 30 millones de pesos a Zambrano y 30 millones a Miriam, reconociendo su mérito deportivo.
Aunque terminaron como subcampeones, confirmó que acordó compartir 180 millones de pesos con Valentina, decisión que ella respaldó, considerando que él dejó su trabajo para competir.
Más que una cifra, el gesto reflejó la importancia de la lealtad dentro del equipo.
Zambrano y la estrategia del “villano”
Del lado de los campeones, Zambrano asumió con orgullo su victoria, sumándola a su trayectoria deportiva que incluye un subcampeonato olímpico. Recordó el momento en que estuvo al borde del agotamiento durante la final. Miriam explicó que decidió no presionarlo con gritos, dándole espacio para regular su ritmo. Él confirmó que estaba evaluando la estrategia rival antes de retomar la marcha.
En una confesión que sorprendió a muchos, Zambrano admitió haber adoptado deliberadamente una actitud egocéntrica y provocadora para desestabilizar psicológicamente a sus oponentes. Citó el enfrentamiento con Pedro en la prueba del box rojo como ejemplo de una provocación calculada. Aclaró que, fuera del juego, mantienen una relación cordial.
Opiniones sin filtros
Zambrano también fue directo al criticar a Tina, a quien acusó de juzgar desde fuera sin demostrar el mismo nivel en competencia. Miriam coincidió, sugiriendo que su estrategia era acercarse a líderes por conveniencia.
Respecto a Mencho, Zambrano opinó que su decisión de traicionar al equipo estuvo influenciada por la nostalgia familiar, más que por una estrategia racional.
Del “robo del siglo” al futuro
Entre risas recordaron el llamado “robo del siglo”, cuando Miriam perdió el dinero acumulado al elegir la caja número dos. Ella explicó que lo hizo impulsivamente porque un grillo se posó sobre su pierna en ese instante.
A diferencia de otras polémicas, Zambrano confirmó que dividirá el premio 50-50 con Miriam. Sus planes incluyen saldar deudas, llevar a su madre a vivir con él e invertir en la compraventa de vehículos y oro. Miriam proyecta remodelar su casa, ahorrar, invertir y viajar con su familia.
Más allá del trofeo
El livestream evidenció que la competencia va más allá de la resistencia física. Se trata de narrativa, carácter y manejo de la presión pública. Rata y Valentina optaron por reconocer errores y mostrar transparencia. Zambrano defendió su estrategia psicológica, aceptando el rol de antagonista si eso significaba ganar.
En un reality donde el premio se puede dividir en porcentajes claros, la opinión pública no es tan fácil de repartir.
Y quizás, esa sea la prueba más larga que los finalistas deben enfrentar después de cruzar la meta.