Video revela últimos minutos de Diana Ospina antes de subir a taxi en Chapinero
“En cinco minutos llego a casa”: cámaras de seguridad revelan los últimos momentos de Diana Ospina antes de desaparecer en Bogotá
Un mensaje breve, una voz temblorosa y la promesa de que “en cinco minutos llego a casa”. Eso fue lo último que la familia de Diana Ospina recibió antes de que la joven desapareciera por más de 40 horas en Bogotá. El más reciente informe de Noticias Caracol difundió imágenes clave de cámaras de seguridad que reconstruyen sus últimos movimientos y aportan pistas fundamentales en la investigación de un presunto caso de “paseo millonario”, una modalidad criminal que vuelve a encender las alarmas en la capital colombiana.
Los últimos pasos en Chapinero

Según las imágenes obtenidas por Noticias Caracol, en la madrugada del domingo Diana salió de un club nocturno en el sector de Chapinero acompañada de una amiga. Ambas caminaron por la acera conversando hasta despedirse, cuando la amiga abordó el vehículo que había solicitado previamente.
Diana, en cambio, permaneció esperando su transporte. En el video se observa cómo revisa reiteradamente su teléfono, aparentemente porque el vehículo que había pedido no llegaba. Minutos después, se acerca a un taxi estacionado en la vía, conversa brevemente con el conductor y sube al asiento trasero.
Ese instante, que parecía rutinario, hoy es considerado el punto de partida de una investigación que mantiene en vilo a la ciudad.
El mensaje final y la señal de alerta
Al momento de emitirse el informe, Diana llevaba más de 40 horas desaparecida. Su último contacto con la familia ocurrió cuando ya estaba dentro del taxi. Envió un mensaje de texto informando que compartiría la placa del vehículo, una práctica común de seguridad entre quienes se movilizan solos en la noche.
Posteriormente, envió un mensaje de voz asegurando que en “cinco minutos” estaría en casa. Sin embargo, sus familiares notaron que su voz sonaba temblorosa y angustiada. Esa diferencia entre el contenido tranquilizador y el tono de alarma se convirtió en un elemento clave para los investigadores.
El taxi identificado y su historial
Gracias a las imágenes de seguridad, las autoridades lograron identificar plenamente el taxi abordado por Diana, considerado un avance significativo en el caso.
De acuerdo con los registros oficiales, el vehículo acumula cinco comparendos de tránsito. La infracción más reciente, en junio de 2025, corresponde a conducir sin portar licencia. Aunque estas faltas no prueban directamente un delito mayor, sí generan cuestionamientos sobre los controles en el servicio de transporte público.
La hipótesis del “paseo millonario”

La principal línea de investigación apunta a que Diana habría sido víctima de un “paseo millonario”, modalidad en la que los delincuentes retienen a la víctima para obligarla a retirar dinero o realizar transferencias.
Horas después de su desaparición, se registraron movimientos sospechosos en sus cuentas bancarias. Incluso al día siguiente, cuando el caso ya era público, se intentaron nuevas transacciones. Este patrón sugiere un posible plan estructurado para extraer la mayor cantidad de recursos posible.
Búsqueda contrarreloj
El Gaula, unidad especializada en secuestro y extorsión, trabaja junto a la Fiscalía, la Policía y la familia en la recolección de información y análisis de datos técnicos. Se revisan cámaras en distintos puntos de la ciudad y se rastrean movimientos financieros y registros telefónicos.
Las autoridades han solicitado la colaboración ciudadana para aportar cualquier dato que pueda ayudar a esclarecer los hechos.
Una preocupación que trasciende el caso
La desaparición de Diana Ospina reaviva el debate sobre la seguridad en el transporte nocturno, especialmente para mujeres que se movilizan solas.
Una decisión tomada en cuestión de minutos, un taxi aparentemente común y un mensaje que prometía una llegada inminente se transformaron en el centro de una búsqueda urgente. Mientras las autoridades avanzan en la investigación, la familia espera volver a escuchar esa voz, esta vez no marcada por el miedo, sino por la certeza de estar a salvo.