¿QUÉ MOTIVÓ EL HECHO?: HABLAN LOS FAMILIARES DEL CASO DE LA HERMANA
Cuatro disparos dentro de una familia: la tragedia de una hermana que mata a la menor, el ruego desgarrador de una madre y las dudas que aún no tienen respuesta
Cuatro disparos resonaron dentro de una vivienda que debía ser el lugar más seguro y pusieron fin a la vida de una adolescente, dando inicio a una tragedia imposible de detener. Detrás de la muerte de Aisy —una niña de apenas 13 o 14 años— no hay solo un tiroteo producto de un conflicto familiar, sino también lágrimas tardías, la ruptura de la confianza entre lazos de sangre y graves interrogantes que hoy conmocionan a la opinión pública de San Francisco de Macorís.
Un conflicto familiar que terminó en un desenlace irreversible

Según el testimonio de familiares y testigos, la víctima del hecho es Aisy, una menor de edad. Su abuelo confirmó que tenía 13 años, mientras que el presentador del video señala que tenía 14. La autora de los disparos no fue otra persona que su propia hermana mayor, identificada como Anis.
De acuerdo con la información disponible, la tragedia se originó a partir de un conflicto familiar relacionado con presuntos malos tratos. El esposo o pareja sentimental de una de las hermanas habría ejercido violencia contra la menor. En medio de la tensión, Anis habría intentado intervenir para proteger a su hermana.
Sin embargo, lejos de frenar la agresión, Anis tomó un arma de fuego. En un momento de pérdida de control, efectuó cuatro disparos que impactaron a su propia hermana. Aisy cayó gravemente herida y falleció poco después. El hombre involucrado en la pelea también resultó herido, según los reportes.
Un acto que, según se presume, buscaba proteger, terminó convirtiéndose en la causa de una muerte devastadora.
El ruego entre lágrimas de una madre ante una pérdida irreparable
En el video que circula en redes sociales, la madre de ambas jóvenes aparece completamente alterada, sumida en un dolor profundo. No se dirige a la prensa, sino directamente a su hija, quien permanece prófuga.
Entre sollozos, le suplica que se entregue a las autoridades y enfrente las consecuencias de sus actos. En una de las frases más estremecedoras, la mujer afirma: “Esa bala debía haber sido para mí, no para mi hija”.
Expresa que siente como si ella misma “hubiera muerto estando viva”, un sufrimiento que dice no poder soportar. Con voz quebrada, recuerda una promesa del pasado: si algún día ella faltaba, la hermana mayor debía cuidar y proteger a la menor.
“Yo te pedí que cuidaras a tu hermana, y mira cómo la cuidaste, la mataste”, dice la madre, en un reclamo que refleja no solo desesperación, sino el colapso absoluto de la confianza familiar.
Las dudas del abuelo: autopsia y rumores alarmantes
Mientras la madre enfrenta un duelo inconsolable, el abuelo de la víctima ha expresado serias preocupaciones sobre el manejo del cuerpo de su nieta. El hombre estuvo presente en el hospital San Vicente de Paul y en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INASIF) para reclamar el cadáver.
Según su relato, la familia había acordado que no se realizara ninguna intervención hasta que todos los parientes estuvieran presentes. No obstante, el hospital habría practicado la autopsia durante la noche, sin la supervisión de la familia.
Aún más grave, el abuelo manifestó su inquietud —aunque reconoció no contar con pruebas— sobre rumores que señalan a ese centro hospitalario por presunta extracción ilegal de órganos sin consentimiento familiar. La imposibilidad de acceder al expediente médico incrementó sus sospechas, por lo que solicitó formalmente que las autoridades investiguen el procedimiento.
Tanto el abuelo como un tío de la víctima atribuyeron esta tragedia a una “falta de Dios en el corazón de las personas” y a un deterioro moral que, según ellos, se refleja cada vez más en la sociedad.
La policía busca a la sospechosa y la comunidad permanece en shock
Hasta el momento, Anis —la hermana señalada como autora de los disparos— no se ha entregado y es activamente buscada por las autoridades. Agentes de la DICRIM (Departamento de Investigaciones Criminales) acudieron al hospital para supervisar la entrega del cuerpo y mantener el orden ante la desesperación de los familiares.
El caso ha causado una profunda conmoción en San Francisco de Macorís, especialmente porque en menos de 48 horas se han registrado dos muertes por violencia con armas de fuego en la zona. Para muchos, este hecho es una muestra clara del aumento de la violencia y de una preocupante descomposición social que mantiene en vilo a la comunidad.
Cuatro disparos acabaron con una vida, destruyeron una familia y dejaron abiertas múltiples preguntas sin respuesta. Mientras la justicia continúa tras la pista de la presunta responsable, el dolor de quienes quedan atrás persiste, como un recordatorio doloroso de las consecuencias de la violencia, incluso cuando nace dentro del propio hogar.